Entre la vocación y la enseñanza: la vida de las hermanas
Autores: Catalina Gaillástegui – Josefina de la Vega – Lola Alfano Mac Cormack
Todos solemos sacar conclusiones sobre cómo viven las hermanas. Las vemos diariamente en las aulas, en los recreos o acompañando a los estudiantes. Pero… ¿alguna vez nos detuvimos a conocer realmente cómo es su vida?
Por esa razón, decidimos realizar este proyecto para descubrir cómo es verdaderamente su día a día. Para ello, entrevistamos a una hermana de nuestra institución y le hicimos una serie de preguntas simples que nos permitieron despejar muchas dudas sobre cómo es formar parte de la Congregación de Hermanas Apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús.
Durante la charla, hablamos sobre su vocación, su mirada sobre la institución, su rutina diaria, las tradiciones que comparten y también algunos aspectos personales y entretenidos de su vida.
¿Qué significado tiene nuestra institución para vos?
“La institución es algo muy especial para mí desde que la conocí en 2016. Disfruto mucho estar aquí y dar clases de catequesis y formación religiosa. Fue un regalo muy grande dar mis primeros pasos como hermana.”
¿Cómo fue tu llegada a Monte?
“Llegué a Monte a fines de 2024, tras haber vivido en Roma. Aunque al principio el cambio fue complicado, comencé a sentirme nuevamente en casa, compartiendo con alumnos, docentes y todas las personas que forman parte del colegio día a día.”
En tu día a día, ¿cómo es tu rutina por la mañana?
“Por la mañana nos encontramos a las 6:15 en la capilla. Luego realizamos 30 minutos de adoración al Santísimo. Después compartimos juntas el desayuno y, finalmente, cada una se ocupa de sus actividades en el colegio.”
¿Existen tradiciones que realicen durante el año?
“En enero o julio realizamos una semana de retiro en silencio, donde descansamos de las actividades del año y dedicamos más tiempo a la oración. Otra tradición es hacer paseos junto a hermanas de otras comunidades para compartir y divertirnos. Si es posible, también festejamos juntas Navidad y Pascua.”
¿Qué es lo que más te gusta de tu vocación?
“Hay muchas cosas que me gustan de mi vocación. Tal vez la principal sea rezar cada día, tanto sola como en comunidad. También disfruto vivir en diferentes lugares y compartir la vida con nuevas personas.”
¿Qué aspectos creés que podrían mejorar en el colegio?
“No hay muchas cosas negativas para señalar. Quizás podría crecer un poco más el sentido de pertenencia y de comunidad, además de sumarse más personas a las propuestas espirituales. Hace bien detenerse un momento y renovar el propio camino de fe.”
Si te animás, contanos un secreto o una anécdota entretenida
“Algo entretenido podría ser mi dificultad para hablar otros idiomas. Recuerdo una situación en Roma, cuando fuimos con las hermanas a comprar papel madera y el hombre que atendía era chino. Ni él ni yo hablábamos bien italiano, pero igualmente nos las arreglamos para entendernos y pude conseguir lo que necesitaba.”
Una mirada más cercana
Detrás del hábito y de la rutina escolar hay historias de vocación, adaptación y compromiso que muchas veces no se ven a simple vista. A través de esta entrevista pudimos conocer una faceta más humana y cercana de la vida de las hermanas, comprendiendo mejor su rol dentro de la institución y el impacto que generan en toda la comunidad educativa.
Una experiencia que invita a mirar más allá de lo cotidiano y descubrir todo lo que hay detrás de quienes acompañan diariamente la vida escolar.


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